El CIF de una empresa es el número que la identifica ante Hacienda y otras administraciones públicas. Hoy en día la denominación técnica correcta es NIF de personas jurídicas, pero en el lenguaje cotidiano casi todo el mundo sigue hablando de CIF cuando se refiere al número que aparece en facturas, contratos o documentos de una empresa.
Conocer este identificador es imprescindible para emitir y recibir facturas, controlar la información fiscal de clientes y proveedores, presentar declaraciones y realizar trámites con cualquier empresa con la que tengas relación profesional. También es una forma sencilla de comprobar que esa empresa existe realmente y está operando dentro de la legalidad.
En las siguientes líneas veremos, de forma práctica, cómo saber el CIF de una empresa en España, qué relación hay entre CIF y NIF y qué tipo de información legal y económica puedes obtener a partir de este número.
¿Cómo saber el CIF de una empresa?
Tres formas de encontrarlo, de la más rápida a la más fiable.
Busca cualquier factura, contrato, presupuesto o email corporativo que te haya enviado la empresa — el CIF suele aparecer junto al nombre y la dirección.
Muchas empresas publican su CIF en el aviso legal o la política de privacidad de su propia web — suele estar en el pie de página. También puede aparecer en la firma de sus correos.
Si no tienes ningún documento o quieres el dato más fiable, puedes pedir una nota simple del Registro Mercantil por internet buscando por el nombre de la empresa. Es un trámite de pago, pero incluye además el domicilio, los administradores y la situación de la sociedad.
CIF o NIF: hoy el nombre oficial es NIF, pero es el mismo número. Si ya lo tienes y quieres comprobar que es correcto, puedes verificarlo en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.
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